Porque permite ofrecer platos más frescos, sabrosos y nutritivos, optimizar costes gracias a la alta disponibilidad de producto y reducir la huella ambiental al evitar transportes largos o cámaras de conservación artificial. Además, mejora la percepción del cliente hacia una cocina sostenible y comprometida con el entorno.
8 claves imprescindibles para desconectar en vacaciones y recuperar energía
Las vacaciones ofrecen algo que suele escasear durante el resto del año: tiempo para bajar el ritmo, tomar distancia y prestar atención a cómo nos sentimos. Sin...





