Desinfectantes específicos autorizados para uso alimentario, soluciones de lejía diluida (según indicaciones) o mezclas seguras como agua con vinagre. Siempre deben aplicarse tras la limpieza y respetando los tiempos de contacto. Es fundamental no mezclar productos químicos y seguir las recomendaciones del fabricante.
8 claves imprescindibles para desconectar en vacaciones y recuperar energía
Las vacaciones ofrecen algo que suele escasear durante el resto del año: tiempo para bajar el ritmo, tomar distancia y prestar atención a cómo nos sentimos. Sin...





