Puede empezar con un SMS que parece del banco, un correo de una empresa de paquetería, una llamada urgente o un mensaje de alguien conocido. A primera vista, nada parece extraño. Ese es parte del problema, que muchas ciberestafas consiguen que actuemos antes de darnos cuenta de que algo no encaja.
Los datos muestran hasta qué punto se han extendido. En 2025 se registraron en España 429.677 fraudes informáticos, un 4 % más que el año anterior. En 2016 habían sido 70.178. En menos de una década, la cifra se ha multiplicado por más de seis.
Pero hay otro factor. Cuando el engaño ya se ha producido dudamos sobre qué hacer. ¿Llamar al banco? ¿Cambiar las contraseñas? ¿Denunciar? ¿Guardar los mensajes?
Saber cómo reaccionar ayuda reducir el daño y a conservar información útil para denunciar e investigar lo ocurrido. Y, si sucede en el entorno laboral, actuar rápido también evita que afecte a compañeros, clientes, proveedores o información de la empresa.
En este artículo repasamos qué hacer si sospechas que estás siendo víctima de una ciberestafa o si ya has caído en ella.
¿Crees que te están intentando estafar? No sigas las instrucciones
A veces la sospecha llega a tiempo. El mensaje empieza a parecernos extraño, dudamos de la persona que está al otro lado de una llamada o algo no encaja justo antes de confirmar una operación.
En ese momento, lo más importante es no continuar por el mismo canal. No pulses nuevos enlaces, no descargues archivos, no facilites códigos de verificación y no realices el pago que te están solicitando.
Si quien contacta contigo dice ser tu banco, una empresa, un proveedor o incluso una persona conocida, compruébalo por otra vía. Busca tú mismo el teléfono oficial, entra directamente en la aplicación o página web de la entidad o contacta con esa persona utilizando un número que ya conozcas.
La urgencia no debería sustituir a la verificación. De hecho, el Banco de España advierte de que provocar miedo o prisa para conseguir una decisión rápida es una de las estrategias habituales de este tipo de fraudes.
¿Y si ya has hecho clic o facilitado información?
Aquí hay que distinguir qué ha ocurrido. No requiere la misma respuesta haber abierto un mensaje sospechoso que haber introducido la contraseña del correo, facilitado los datos de una tarjeta o instalado una aplicación.
Si has compartido una contraseña, cámbiala cuanto antes y haz lo mismo en otras cuentas en las que utilices esa misma clave. Si la cuenta permite la verificación en dos pasos, es un buen momento para activarla.
En caso de haber facilitado datos bancarios o realizado un pago, ponte en contacto inmediatamente con tu entidad a través de sus canales oficiales. El Banco de España recomienda comunicar el fraude cuanto antes para que el banco pueda valorar las medidas disponibles, entre ellas bloquear determinados medios de pago o intentar detener una operación cuando todavía sea posible.
¿Has descargado un archivo, instalado una aplicación o permitido a alguien acceder a tu dispositivo? En ese caso, INCIBE recomienda comprobar el dispositivo con herramientas de seguridad y actuar sobre las cuentas que puedan haber quedado comprometidas.
No borres los mensajes: guarda las pruebas
La reacción natural después de descubrir un engaño puede ser borrar el SMS, el correo o la conversación. Sin embargo, esa información puede resultar útil posteriormente.
Conserva los mensajes, correos electrónicos, números de teléfono, direcciones web, justificantes de pago y cualquier otra información relacionada con lo ocurrido. Las capturas de pantalla también pueden ayudar a documentar cómo se produjo el contacto.
En caso de movimientos bancarios fraudulentos, es importante disponer de documentación de la entidad en la que aparezcan reflejados esos cargos.
¿Dónde denunciar una estafa por Internet?
Si has sido víctima de un fraude o de un posible delito, puedes denunciarlo ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
INCIBE recoge los diferentes canales disponibles de Policía Nacional, Guardia Civil y cuerpos policiales autonómicos y dispone, además, del 017, un servicio nacional, gratuito y confidencial de ayuda en ciberseguridad.
Si la ciberestafa ocurre en el trabajo, avisa cuanto antes
Cuando el incidente afecta a una cuenta, dispositivo o información de la empresa, debes que comunicarlo cuanto antes por los canales internos establecidos, aunque todavía no esté claro hasta dónde ha llegado el problema.
Avisar rápido permite comprobar si una cuenta ha sido comprometida, revisar posibles accesos, proteger otros sistemas y alertar a compañeros que podrían recibir mensajes fraudulentos similares. Por eso es tan importante facilitar que cualquier persona de la empresa conozca el procedimiento para avisar ante una sospecha sin esperar a que el daño sea evidente. Un fraude que comienza afectando a una sola persona puede convertirse en un problema para toda la organización.
Saber cómo actuar también forma parte de protegerse
Protegerse también implica saber qué hacer si ya hemos facilitado datos, realizado un pago, descargado un archivo o sospechamos que algo no va bien.
Reaccionar a tiempo no solo ayuda a reducir el daño. Conservar las pruebas y denunciar lo ocurrido también facilita la investigación, puede ayudar a identificar a los responsables y a evitar nuevas víctimas. Algo especialmente importante ante un tipo de fraude que, como hemos visto, ha crecido enormemente en los últimos años.
En nuestro eBook Ciberestafas habituales: cómo reconocerlas y protegerse repasamos los fraudes más frecuentes, las señales que pueden ayudarte a identificarlos y los pasos a seguir si el engaño ya se ha producido.
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