¿Utilizas inteligencia artificial en tu empresa? Entonces, tus trabajadores necesitan saber cómo usarla. El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial establece obligaciones de alfabetización en IA desde febrero de 2025 y, más de un año después, todavía existen dudas sobre cómo cumplirlas. Tras la reforma de julio de 2026, las empresas ya no tienen que garantizar un nivel concreto de conocimientos, pero sí adoptar medidas para que su plantilla aprenda a utilizar la IA de forma adecuada.
¿Qué conocimientos necesitan los trabajadores? ¿Es obligatorio impartir formación? ¿Qué medidas debe adoptar la empresa para cumplir la normativa? El Reglamento deja estas cuestiones bastante abiertas, lo que puede dificultar que las empresas sepan por dónde empezar.
Recursos Humanos tiene aquí un papel importante. En coordinación con los responsables de cada departamento, debe conocer qué herramientas de IA utilizan los trabajadores, para qué las utilizan, qué conocimientos tienen y qué preparación necesitan según sus tareas. A partir de ahí, puede organizar una formación adaptada a las necesidades reales de la empresa.
¿Qué es el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial?
También conocido como AI Act, es la normativa de la Unión Europea que regula esta tecnología aplicando obligaciones proporcionales al riesgo de cada sistema, incluyendo la exigencia de alfabetización en IA según su artículo 4.
¿Qué es la alfabetización en inteligencia artificial?
La alfabetización en IA consiste en adquirir los conocimientos y capacidades necesarios para utilizar estos sistemas de manera informada, conocer sus posibilidades y limitaciones y comprender los riesgos que pueden ocasionar.
En la práctica, significa saber qué podemos hacer con una herramienta, qué precauciones debemos tomar y cuándo necesitamos revisar o cuestionar sus resultados. Por ejemplo, detectar respuestas incorrectas, proteger la información confidencial y reconocer posibles sesgos.
No basta con aprender a manejar una herramienta. También hay que desarrollar el criterio necesario para utilizarla correctamente y evitar que sus errores tengan consecuencias para la empresa o para otras personas.
También te puede interesar:
Uso seguro de la inteligencia artificial en el trabajo: riesgos y formación: Analizamos los riesgos de utilizar IA sin la preparación adecuada, desde los errores y la confidencialidad hasta el tecnoestrés y la sobrecarga mental.
¿Qué empresas están obligadas a cumplir el artículo 4 del Reglamento de inteligencia artificial?
La obligación afecta a todas las empresas que desarrollan o utilizan sistemas de inteligencia artificial en su actividad profesional, independientemente de su tamaño o sector. Esto incluye desde una pequeña asesoría cuyos empleados utilizan ChatGPT para redactar informes hasta una empresa que incorpora IA a sus programas de gestión o utiliza asistentes virtuales para atender a sus clientes.
El Reglamento no exige un curso concreto, un número mínimo de horas ni un certificado. Cada empresa debe determinar qué medidas necesita según su actividad y el uso que hace de la IA.
¿Hay que formar a toda la plantilla?
No necesariamente. La obligación incluye a quienes trabajan directamente con sistemas de IA o los utilizan por cuenta de la empresa. Esto incluye también a personas externas, como profesionales autónomos, contratistas, proveedores de servicios e incluso clientes, cuando se encargan de utilizar estos sistemas en nombre de la organización.
Tampoco todas las personas necesitan la misma preparación. Quien utiliza ChatGPT para redactar correos, resumir contratos o preparar informes debe saber detectar errores y proteger la información confidencial. Quien emplea una herramienta de IA para evaluar candidaturas también necesita conocer los posibles sesgos, la importancia de la supervisión humana y las consecuencias que sus resultados pueden tener para otras personas. La formación debe responder a estas diferencias. Un curso general puede servir como punto de partida, pero no siempre será suficiente para preparar a quienes utilizan herramientas con riesgos y responsabilidades específicos.
¿Quién vigila el cumplimiento del artículo 4?
En España, la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA) ya tiene funciones de supervisión, mientras que la Agencia Española de Protección de datos (AEPD) y otros organismos como el Banco de España o el Consejo General del Poder Judicial vigilan el uso de la IA en sus respectivos ámbitos. El reparto específico de competencias para supervisar el artículo 4 todavía está pendiente de concretarse en la ley española de inteligencia artificial, actualmente en tramitación parlamentaria.
La falta de formación también puede salir a la luz cuando las autoridades investigan otros problemas relacionados con el uso de la IA. Por ejemplo, pueden examinar si las personas que utilizaban un sistema tenían la preparación adecuada y si la falta de conocimientos contribuyó a causar un perjuicio. En estos casos, podrían imponerse las sanciones previstas en la legislación aplicable, teniendo en cuenta la gravedad y las circunstancias de lo ocurrido.
Además, si el uso de la IA afecta a las condiciones de trabajo o a los derechos de los trabajadores, también puede intervenir la Inspección de Trabajo dentro de sus competencias.
Pero cumplir la normativa y evitar posibles sanciones no deberían ser las únicas razones para actuar. Dejar que los trabajadores utilicen la IA sin comprender sus riesgos, sin saber cuándo se equivoca o cuándo deben cuestionar sus resultados puede tener consecuencias importantes, tanto para ellos como para la empresa. También supone privarlos de los conocimientos que necesitan para adaptarse y aprovechar sus posibilidades.
No sabemos hasta qué punto la inteligencia artificial transformará el empleo, qué puestos desaparecerán o qué nuevas oportunidades surgirán. Pero sí sabemos que ya está cambiando nuestra forma de trabajar. La formación debe acompañar a la incorporación de estas herramientas y actualizarse a medida que evolucionan sus usos.
¿Necesitas organizar la formación en IA de tu empresa?
En Digital Preventor desarrollamos formación en inteligencia artificial adaptada a las herramientas que utiliza cada empresa, las tareas de sus trabajadores y los riesgos asociados a su uso.
Fuentes oficiales:
- Parlamento Europeo y Consejo de la Unión Europea. Reglamento (UE) 2024/1689, de 13 de junio de 2024, por el que se establecen normas armonizadas en materia de inteligencia artificial. Especialmente el artículo 4, sobre alfabetización en materia de IA.
- Comisión Europea. Alfabetización en IA: preguntas y respuestas




