Los trabajadores del sector funerario están expuestos a diversos riesgos laborales, entre los que destacan los riesgos biológicos derivados del contacto con cadáveres, fluidos corporales, tejidos o materiales potencialmente contaminados por agentes infecciosos. También pueden sufrir riesgos químicos por la manipulación de productos de conservación y desinfección, riesgos físicos y ergonómicos asociados a la movilización y traslado de cuerpos, así como cortes o pinchazos con instrumentos de trabajo. Además, la exposición continuada a situaciones de duelo, fallecimiento y atención a familiares puede generar importantes riesgos psicosociales, como estrés emocional, fatiga mental o desgaste profesional.
Modernización de la PRL: qué incluye el acuerdo para reformar la prevención
La modernización de la PRL ha reabierto una conversación importante en el sector. No todos los días se plantea revisar el marco que regula la prevención en España. El...





