El acoso sexual en el entorno laboral crea un ambiente de violencia de género y abuso de poder, afectando gravemente la salud mental de las víctimas. Además, impacta en la productividad, el clima organizacional y puede dar lugar a demandas legales y sanciones para la empresa.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



