La deshidratación disminuye la presión arterial, genera fatiga y afecta negativamente la concentración, los reflejos y la coordinación. Todo esto incrementa la probabilidad de cometer errores que pueden causar accidentes laborales.
¿Qué tal el verano? Cuando hablar de lo personal en el trabajo no es una distracción, sino una oportunidad
Hace días que septiembre echó a andar. Con él, el ritmo laboral vuelve a intensificarse y las reuniones reaparecen en la agenda con su carga habitual de tareas,...





