La digitalización permite automatizar procesos y mejorar la detección de riesgos, pero también puede generar nuevos riesgos ergonómicos, de fatiga digital, sobrecarga informativa y dificultades de adaptación para ciertos colectivos.
¿Qué ocurre si hay actividades mixtas (marítimas y portuarias)?
Se debe aplicar la normativa general y sectorial de forma complementaria, optando por la interpretación más favorable al trabajador.



