Cocinar para otros implica una gran responsabilidad. Tener el certificado demuestra compromiso con la seguridad alimentaria y el bienestar del cliente, incluso cuando se trabaja fuera de un entorno regulado.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



