Debe enfriarse rápidamente tras su cocción, preferiblemente dividiéndolo en porciones pequeñas en recipientes poco profundos, y refrigerarse en menos de 2 horas. Debe mantenerse a 4 °C o menos, y recalentarse solo una vez a más de 74 °C.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





