Debe enfriarse rápidamente tras su cocción, preferiblemente dividiéndolo en porciones pequeñas en recipientes poco profundos, y refrigerarse en menos de 2 horas. Debe mantenerse a 4 °C o menos, y recalentarse solo una vez a más de 74 °C.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





