Debe enfriarse rápidamente tras su cocción, preferiblemente dividiéndolo en porciones pequeñas en recipientes poco profundos, y refrigerarse en menos de 2 horas. Debe mantenerse a 4 °C o menos, y recalentarse solo una vez a más de 74 °C.
Cinco claves prácticas y sencillas para cuidar el bienestar térmico en tu entorno laboral
¿Te suena esa sensación de cruzar la puerta del trabajo y pasar, en un segundo, del infierno veraniego a un congelador? Mientras fuera rozamos los 35 °C, dentro muchas...





