Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
Desconexión digital en un mundo hiperconectado, ¿es posible?
Vivimos en una época en la que la línea entre el trabajo y la vida personal se ha difuminado, especialmente con el auge de las tecnologías digitales y nuevas formas de...





