Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
El burnout: una amenaza silenciosa que acecha al 70% de los trabajadores españoles
El burnout, o síndrome de estar quemado por el trabajo, se ha convertido en una amenaza silenciosa que afecta a un número alarmante de trabajadores en todo el mundo. En...





