Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
Protegerse es más fácil de lo que parece: 10 gestos clave para evitar picaduras en el trabajo
Picaduras, sarpullidos, infecciones, alergias... Lo que empieza como una molestia puede acabar en una baja médica evitable. Y lo más frustrante es que muchas veces todo...





