Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
¿Por qué tenemos miedo al cambio?
“Tienes que cambiar" ¿Cuántas veces al escuchar estas palabras has sentido que algo se revuelve en tu interior? El cambio, aunque inevitable, nos incomoda, nos pone a...





