Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
Desconexión digital en un mundo hiperconectado, ¿es posible?
Vivimos en una época en la que la línea entre el trabajo y la vida personal se ha difuminado, especialmente con el auge de las tecnologías digitales y nuevas formas de...





