Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
¿Sabías que el ruido puede hacerte enfermar? Cómo protegerse en un entorno ruidoso
El ruido en el entorno laboral no es solo una molestia, es un problema de salud que afecta a millones de trabajadores. Más allá de la pérdida de audición, la exposición...





