Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
¿Hasta dónde llega la responsabilidad del técnico de PRL?
Hablar de la responsabilidad del técnico de prevención de riesgos laborales no es sencillo. No lo es porque se cruzan varios planos que no siempre encajan bien entre...





