Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
Cuando el “buen rollo” tapa los riesgos: Los peligros de una cultura “positiva” mal entendida
En los últimos años, muchas organizaciones han hecho un esfuerzo notable por construir entornos laborales positivos. Celebramos los cumpleaños, abrazamos las soft...





