Cada empresa dispone de un crédito anual para formar a sus trabajadores que se calcula en función de las cotizaciones realizadas por formación profesional el año anterior. Este crédito puede utilizarse para financiar cursos relacionados con la actividad de la empresa y mejorar las competencias de los empleados, siempre que la formación cumpla los requisitos establecidos por la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE).
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





