Cuanto más prolongado sea el trayecto, mayor es el riesgo de ruptura de la cadena de frío y deterioro físico del alimento. Planificar rutas eficientes y minimizar los tiempos de entrega es clave para conservar la frescura y evitar riesgos sanitarios.
¿Qué medidas preventivas deben adoptarse?
Limpieza previa de materiales inflamables, delimitación de zona de trabajo, vigilancia con extintor, ventilación, uso de EPIs ignífugos y formación...



