Cuanto más prolongado sea el trayecto, mayor es el riesgo de ruptura de la cadena de frío y deterioro físico del alimento. Planificar rutas eficientes y minimizar los tiempos de entrega es clave para conservar la frescura y evitar riesgos sanitarios.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



