Un entorno cálido y húmedo acelera el deterioro de los alimentos, favorece la contaminación superficial, interfiere con el correcto almacenamiento y puede afectar la eficacia de sistemas de refrigeración, lo que representa un riesgo directo para la inocuidad del producto final.
¿Qué es un riesgo eléctrico?
Es el peligro de sufrir lesiones o daños debido a la electricidad, ya sea por contacto directo, arcos eléctricos o fallos de aislamiento.



