Reduce la exposición a gases, humo y partículas en suspensión, previniendo problemas respiratorios, fatiga, deshidratación y accidentes. También mejora la temperatura del entorno de trabajo, optimizando el rendimiento y el cumplimiento de las condiciones de seguridad e higiene laboral.
Integrar la prevención: cómo organizarla para que influya en el trabajo
Los riesgos laborales se generan en la propia actividad laboral, la interacción del trabajador con su entorno, herramientas y la organización del trabajo. Por eso su...





