Deben colocarse puntos de recogida claramente señalizados, con bolsas adecuadas y capacidad suficiente para evitar acumulaciones. La eliminación debe hacerse de forma frecuente para prevenir olores, plagas y contaminación en las zonas de trabajo o servicio.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





