Mediante registros diarios manuales o digitales, anotando hora, temperatura y responsable. Es recomendable instalar termómetros con registro automático y alarmas. Este control documentado permite detectar fallos, evitar rupturas de cadena de frío y cumplir con normativa sanitaria.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





