Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
La reforma de la LPRL: a qué responde y qué objetivos persigue
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales está en proceso de revisión para adaptarse mejor a cómo se trabaja hoy y reforzar la aplicación práctica de la PRL. Tras más...





