Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
Cómo contratar e incluir a personas con discapacidad en tu empresa
Todavía persiste la idea de que las personas con discapacidad no podrán desarrollar su trabajo con eficacia. Esta es la barrera más extendida y la que más limita la...





