Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
Bienestar y prevención en la era digital. Nuevos riesgos y cómo prevenirlos con formación
La forma de trabajar ha cambiado. Y con ella, también han cambiado los riesgos. Vivimos más conectados, con más tecnología, más estímulos y más velocidad. Lo que nació...





