Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
Cómo gestionar la carga de trabajo en verano: mucho más que el exceso de tareas
El verano trae vacaciones y descanso, pero también puede implicar un aumento o acumulación de tareas, equipos al límite y condiciones ambientales más exigentes.Y...





