Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
IA y emociones en el trabajo: ¿Cómo gestionar el impacto psicológico?
Hace ya algún tiempo que la conversación sobre IA se cuela en los pasillos y chats de empresa, a veces en voz baja. La tecnología promete liberar tiempo y mejorar...





