Lava todas las frutas y verduras bajo agua corriente antes de refrigerarlas, incluso si no se va a consumir la piel. Cepilla las de piel firme y sécalas bien. No es necesario volver a lavar productos etiquetados como “listos para comer” o “prelavados”.
El ruido en el trabajo: la responsabilidad de la empresa y del técnico de prevención
En muchas empresas, la prevención frente al ruido todavía se resume en una caja de tapones, algunas orejeras y un cartel obligatorio de “uso de protección auditiva”....





