Lava todas las frutas y verduras bajo agua corriente antes de refrigerarlas, incluso si no se va a consumir la piel. Cepilla las de piel firme y sécalas bien. No es necesario volver a lavar productos etiquetados como “listos para comer” o “prelavados”.
Por qué la implantación de herramientas de IA en la empresa requiere formación
La inteligencia artificial promete agilizar tareas y hacer más eficiente el trabajo. Pero cuando su uso obliga a supervisar, revisar y validar de forma constante lo que...





