Aplicando técnicas de textura modificada (purés, gelificaciones, triturados homogéneos) y usando alimentos seguros, cocidos y sin grumos. Deben evitarse dobles texturas y asegurar una correcta conservación. El personal debe estar formado en las pautas clínicas de adaptación de consistencias.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





