Aplicando técnicas de textura modificada (purés, gelificaciones, triturados homogéneos) y usando alimentos seguros, cocidos y sin grumos. Deben evitarse dobles texturas y asegurar una correcta conservación. El personal debe estar formado en las pautas clínicas de adaptación de consistencias.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





