Fomentando la conciencia del riesgo entre empresarios y trabajadores, promoviendo la autoprotección como valor esencial, y reconociendo el impacto positivo de la seguridad en la salud, productividad y sostenibilidad empresarial.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



