La prevención incluye formación específica en PRL, uso de equipos de protección adecuados, mantenimiento de maquinaria, señalización de riesgos y adaptación del entorno laboral. Una cultura preventiva sólida es clave.
¿Qué ocurre si hay actividades mixtas (marítimas y portuarias)?
Se debe aplicar la normativa general y sectorial de forma complementaria, optando por la interpretación más favorable al trabajador.



