Idealmente una vez al día o tras cada uso intensivo. Si se usan para tareas críticas como manipular productos cárnicos, se recomienda sustituirlos inmediatamente después del uso. El cambio frecuente reduce el riesgo de contaminación cruzada y asegura el cumplimiento de las normativas sanitarias.
¿Por qué tenemos miedo al cambio?
“Tienes que cambiar" ¿Cuántas veces al escuchar estas palabras has sentido que algo se revuelve en tu interior? El cambio, aunque inevitable, nos incomoda, nos pone a...





