Idealmente una vez al día o tras cada uso intensivo. Si se usan para tareas críticas como manipular productos cárnicos, se recomienda sustituirlos inmediatamente después del uso. El cambio frecuente reduce el riesgo de contaminación cruzada y asegura el cumplimiento de las normativas sanitarias.
¿Sabías que el ruido puede hacerte enfermar? Cómo protegerse en un entorno ruidoso
El ruido en el entorno laboral no es solo una molestia, es un problema de salud que afecta a millones de trabajadores. Más allá de la pérdida de audición, la exposición...





