Idealmente una vez al día o tras cada uso intensivo. Si se usan para tareas críticas como manipular productos cárnicos, se recomienda sustituirlos inmediatamente después del uso. El cambio frecuente reduce el riesgo de contaminación cruzada y asegura el cumplimiento de las normativas sanitarias.
¿Qué te duele hoy? Cómo prevenir los riesgos de trabajar frente a una pantalla
Al final del día, cuando apagas el ordenador y te levantas de la silla, ¿cómo te sientes? Puede que notes un tirón leve en el cuello. O que te cueste abrir y cerrar las...





