Idealmente una vez al día o tras cada uso intensivo. Si se usan para tareas críticas como manipular productos cárnicos, se recomienda sustituirlos inmediatamente después del uso. El cambio frecuente reduce el riesgo de contaminación cruzada y asegura el cumplimiento de las normativas sanitarias.
Protegerse es más fácil de lo que parece: 10 gestos clave para evitar picaduras en el trabajo
Picaduras, sarpullidos, infecciones, alergias... Lo que empieza como una molestia puede acabar en una baja médica evitable. Y lo más frustrante es que muchas veces todo...





