Carne cruda: 4–12 meses, pescado: 2–6 meses, verduras escaldadas: 8–12 meses, comida cocinada: 2–3 meses, pan y bollería: 1–3 meses. Aunque se mantengan seguros, los alimentos pierden calidad si se almacenan más allá del tiempo recomendado.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





