Mojar las manos, aplicar jabón, frotar palmas, dorsos, entre los dedos y debajo de las uñas durante al menos 20 segundos. Luego enjuagar con agua corriente y secar con papel descartable o aire caliente. Este proceso reduce más del 90 % de la carga bacteriana.
Prevención de riesgos en el empleo del hogar. Responsabilidades y claves para cumplir la nueva normativa
Durante años, el empleo doméstico ha sido una de las grandes zonas grises en prevención de riesgos laborales. Un trabajo esencial, pero históricamente poco protegido....





