Siempre descongela en el frigorífico, en microondas o en agua fría controlada. Nunca a temperatura ambiente. Esto evita que las bacterias se reactiven y se multipliquen, protegiendo la seguridad del consumidor.
“No me asciendas si me vas a quemar”. Cuando motivar estresa: la trampa del desarrollo mal gestionado
"Formar, motivar y dar autonomía es también cuidar. Pero si no atiendo los riesgos que rodean esa libertad, puedo terminar dañando a quien quería potenciar". Este...





