Al menos 70 °C en el centro del alimento. Esto asegura que cualquier bacteria potencialmente presente sea destruida. Se recomienda usar un termómetro alimentario para garantizar una temperatura uniforme, especialmente en grandes volúmenes o en alimentos densos como guisos, arroces o pastas.
¿Es necesario adaptar la prevención en función del tipo de ganadería (porcina, bovina, avícola)?
Sí, aunque la normativa es general, debe aplicarse de forma específica a cada tipo de actividad ganadera, evaluando los riesgos concretos y...



