Al menos 70 °C en el centro del alimento. Esto asegura que cualquier bacteria potencialmente presente sea destruida. Se recomienda usar un termómetro alimentario para garantizar una temperatura uniforme, especialmente en grandes volúmenes o en alimentos densos como guisos, arroces o pastas.
¿Qué tecnologías naturales emergentes están mejorando la conservación en cocinas profesionales?
El frío rápido y la ultracongelación preservan textura y sabor sin aditivos. Los bacteriófagos y enzimas naturales se usan para controlar patógenos...



