Al menos 70 °C en el centro del alimento. Esto asegura que cualquier bacteria potencialmente presente sea destruida. Se recomienda usar un termómetro alimentario para garantizar una temperatura uniforme, especialmente en grandes volúmenes o en alimentos densos como guisos, arroces o pastas.
Modernización de la PRL: qué incluye el acuerdo para reformar la prevención
La modernización de la PRL ha reabierto una conversación importante en el sector. No todos los días se plantea revisar el marco que regula la prevención en España. El...





