Deben almacenarse en lugares frescos, secos, ventilados, protegidos de la luz solar directa y de fuentes de calor, con control de humedad para evitar proliferación de hongos o plagas.
Cinco claves prácticas y sencillas para cuidar el bienestar térmico en tu entorno laboral
¿Te suena esa sensación de cruzar la puerta del trabajo y pasar, en un segundo, del infierno veraniego a un congelador? Mientras fuera rozamos los 35 °C, dentro muchas...





