Las sanciones pueden ser leves, graves o muy graves, e incluyen multas económicas, recargo de prestaciones de la Seguridad Social y, en casos extremos, responsabilidad penal para los responsables de la empresa.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



